MADisWater hub to advance sustainable solutions

MADisWater hub to advance sustainable solutions

MADisWater hub to advance sustainable solutions

The Bioe group at IMDEA Water will contribute to the MADisWATER hub to advance sustainable water solutions in Madrid. Within this initiative, coordinated by Repsol and involving partners such as Canal de Isabel II and Metfilter– we bring our expertise to develop innovative biological solutions for wastewater treatment and reuse.

This public-private innovation hub, coordinated by Spanish company Repsol, brings together key partners from the water sector and industry, including Canal de Isabel II and Metfilter. The aim is minimizing the water footprint and improving resource availability in the urban and industrial water cycle.

MADisWATER Project ‘Madrid is water: Vital technologies for water sustainability in Madrid’, file number 59/323466.9/25, funded by the Community of Madrid and co-funded by the European Union through the European Regional Development Fund within the ERDF Operational Programme of the Community of Madrid for the period 2021-2027, within the framework of the call for 2025 for grants to contribute to the improvement of public-private cooperation in R&D&I through consortium projects with a knock-on effect.

Sensores basados en bacterias, los nuevos guardianes invisibles del agua

Sensores basados en bacterias, los nuevos guardianes invisibles del agua

Sensores basados en bacterias, los nuevos guardianes invisibles del agua

Sensores basados en bacterias, los nuevos guardianes invisibles del agua

Anna Salvian, IMDEA AGUA

“El agua es la fuerza motriz de toda la naturaleza”, escribió Leonardo Da Vinci. Abrir el grifo y que salga agua limpia parece sencillo, pero detrás hay un sistema complejo que va desde la captación y distribución hasta la depuración y, cada vez más, la reutilización.

Hoy ese equilibrio se complica: el cambio climático, la escasez de recursos, la contaminación y el elevado consumo energético del tratamiento hacen cada vez más difícil garantizar un suministro seguro y sostenible. Afrontar estas amenazas exige avanzar hacia una economía circular del agua, con decisiones estratégicas basadas en datos y más orientadas a la eficiencia y la resiliencia.

La revolución de los biosensores bioelectroquímicos

Hasta ahora, controlar la calidad del agua en cada etapa de su ciclo significaba recoger muestras y analizarlas en el laboratorio. El método es fiable, pero lento y costoso, y no siempre refleja lo que ocurre en tiempo real. Por eso, disponer de tecnologías que permitan controlar al instante y con fiabilidad la calidad del agua es esencial para optimizar su gestión a lo largo de todo el ciclo, desde la captación hasta su uso, tratamiento y reutilización.

En este contexto, los biosensores bioelectroquímicos destacan por su versatilidad y capacidad de adaptación a las distintas fases del ciclo del agua. Estos dispositivos emplean microorganismos capaces de “alimentarse” de los contaminantes presentes en el agua, utilizando esas sustancias como fuente de energía.

Durante este proceso metabólico, las bacterias liberan electrones –partículas atómicas cargadas negativamente–, que son captados por el sensor y transformados en una señal eléctrica medible. De esta manera, el nivel de corriente generado refleja directamente la actividad biológica y el grado de contaminación del agua en tiempo real.

Colocados en diferentes puntos del ciclo del agua, estos dispositivos permiten:

  • Detectar la contaminación en origen, antes de que llegue al consumidor.

  • Optimizar el tratamiento en las depuradoras.

  • Garantizar la seguridad de la reutilización.

Antes de la depuración: función preventiva

El ciclo comienza en manantiales, ríos y acuíferos, fuentes cada vez más expuestas a contaminantes químicos, vertidos ilegales o infiltraciones de aguas residuales.

Aquí, los biosensores instalados en aguas subterráneas o superficiales permiten detectar en continuo la presencia de contaminantes. Su función es preventiva: ayudan a evitar intoxicaciones y a garantizar que el agua llegue en condiciones seguras a las plantas de potabilización.

Por ejemplo, se ha demostrado que los biosensores bioelectroquímicos pueden detectar la presencia de hidrocarburos derivados del petróleo, un avance fundamental, ya que estos compuestos se encuentran entre los contaminantes más comunes de las aguas subterráneas.

Durante: tratamientos más eficientes

Tras su uso, el agua llega a las estaciones depuradoras, donde se eliminan los contaminantes antes de devolverla al medio natural. En esta fase, los biosensores bioelectroquímicos desempeñan un doble papel.

Por un lado, permiten monitorizar la carga total de contaminantes orgánicos de entrada: cuanto mayor es la carga orgánica, más electricidad generan las bacterias del sensor, y esa corriente eléctrica puede medirse para estimar la cantidad de materia que debe ser tratada.

En un estudio desarrollado por científicos de España y Reino Unido, demostramos que las comunidades bacterianas que crecen en el ánodo (uno de los electrodos) de estos sensores son muy resistentes, lo que les permite funcionar incluso en aguas sucias o entornos adversos sin perder eficacia.

Esta información es especialmente útil porque las depuradoras, aunque son instalaciones esenciales, tienen un alto consumo energético: gran parte de la electricidad se destina a la aireación de los reactores biológicos necesaria para que los microorganismos degraden los contaminantes orgánicos.

Al medir en tiempo real la demanda de oxígeno de los microorganismos para la degradación o la carga contaminante, los operadores pueden ajustar la aireación de forma dinámica. De esta forma, reducen el consumo eléctrico, disminuyen las emisiones de gases de efecto invernadero y mantienen la calidad del agua tratada. Una ventaja doble: económica y ambiental.

Por otro lado, estos sensores también pueden detectar la presencia de sustancias tóxicas que alteran la actividad de las bacterias encargadas de depurar el agua. Dado que el tratamiento biológico depende de la salud de estos microorganismos, es crucial asegurarse de que no estén expuestos a compuestos que los dañen.

En este contexto, se han desarrollado biosensores bioelectroquímicos capaces de identificar cambios en la actividad metabólica microbiana provocados por floculantes –sustancias empleadas en procesos industriales o en las depuradoras para aglomerar partículas– o sus residuos tóxicos, metales pesados y biocidas, como los pesticidas. Este sistema ofrece una señal temprana de toxicidad, permitiendo actuar de inmediato y proteger el equilibrio biológico del proceso de depuración.

Después: agua segura para su reutilización

Cada vez más, el ciclo del agua se cierra con la reutilización. En un contexto de sequías, el agua regenerada se destina al riego agrícola, la limpieza urbana o incluso a procesos industriales.

Pero para reutilizar el agua se necesita garantizar su buena calidad. Los biosensores permiten vigilar en tiempo real el agua depurada, asegurando que cumple los estándares de seguridad antes de darle un nuevo uso. Gracias a ello, se fortalece la confianza en la reutilización y se avanza hacia un modelo de economía circular.

Además, este tipo de sensores no se limita al agua. También pueden aplicarse al estudio del suelo, especialmente en terrenos regados con agua depurada. Es posible monitorizar cómo evoluciona la actividad microbiana y las condiciones del suelo para garantizar que la reutilización del agua no altere su equilibrio biológico.

Esa información es muy valiosa porque la vida microbiana del suelo está directamente ligada a su fertilidad: un suelo con un microbioma equilibrado y activo favorece una mejor disponibilidad de nutrientes y, en consecuencia, una mayor productividad de los cultivos.

Del control al futuro predictivo

La gran ventaja de los biosensores es que permiten pasar de un sistema reactivo a un sistema predictivo. Ya no se trata solo de comprobar la calidad del agua cuando el problema ya ha ocurrido, sino de anticiparse, gestionar mejor los recursos y responder en tiempo real.

Estos modelos predictivos son posibles gracias a la recopilación de grandes volúmenes de datos (big data) y al uso de herramientas de aprendizaje automático (machine learning) y aprendizaje profundo (deep learning). Todo ello permite analizar patrones y predecir el comportamiento futuro con gran precisión.

Un grupo de investigación en Estados Unidos ya ha aplicado estas técnicas a biosensores bioelectroquímicos, logrando identificar las variables que influyen en la generación de corriente eléctrica del sensor y predecir la eliminación de carbono y nitrógeno durante el proceso de depuración.

Integrados en la digitalización del ciclo del agua, estos avances abren la puerta a un modelo de gestión más transparente, eficiente y respetuoso con el medio ambiente, que protege la salud pública, mejora la eficiencia energética y reduce la huella de carbono de las infraestructuras hídricas.

Un futuro más seguro y sostenible

En un mundo donde la demanda de agua podría superar en un 40 % a los recursos disponibles en 2030, apostar por la innovación tecnológica es imprescindible. Los biosensores se perfilan como aliados clave para garantizar un agua limpia, segura y gestionada con criterios de sostenibilidad.

El agua, como decía Da Vinci, es la fuerza que mueve la naturaleza. Hoy, gracias a la ciencia, tenemos nuevos guardianes invisibles para protegerla: biosensores que la vigilan gota a gota, en tiempo real.The Conversation

Anna Salvian, Investigadora posdoctoral del Grupo BioE, IMDEA AGUA

Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

Bioe Group to host BES2024

Bioe Group to host BES2024

Bioe Group to host BES2024

More than 200 researchers from all over the world will meet in May in Alcalá to share the latest advances in bioelectrochemistry.

The XXVIII International Symposium on Bioelectrochemistry and Bioenergetics (BES2024) of the Bioelectrochemical Society will be held from 19 to 23 May at University of Alcalá (UAH), Spain. Organised together with the Autonomous University of Madrid and the CSIC, the conference focuses on topics such as electroporation, microbial bioelectrochemistry, bioelectrosynthesis, studies of fundamental electrochemical enzymes, enzymatic bioelectrochemistry for analytical purposes and bioelectrochemistry for energy conversion and storage.

The opening ceremony will take place on Sunday 19th in the Corral de Comedias (old theatre) in Alcalá de Henares. More than 200 experts from all over the world will gather to share research, ideas, and perspectives on the latest advances in bioelectrochemistry. From cutting-edge technologies and innovative applications to fundamental principles and theoretical frameworks, the conference will provide a platform to explore the full range of our dynamic and interdisciplinary field.

The Bioelectrochemical Society (BES) is an international scientific association founded in 1979 to promote the understanding and cooperation between interested scientists and scientists in the application of concepts and electrochemical techniques to the fundamental study of living systems.

Predoctoral researchers win international competition

Predoctoral researchers win international competition

Predoctoral researchers win international competition

Daniela Torruella, Mario Jiménez and Fernando Muniesa, pre-doctoral researchers from our team, have won the thirteenth edition of the EDPR University Challenge international competition, held on Wednesday, October 25 in Madrid, Spain. Contestants have reached the final with a project that fuses solar energy and biotechnology to capture carbon and create value-added products.

The winners have been chosen by the jury in the predoctoral student category with their proposal Fusion of solar power and biotechnology: Use of energy surplus for production of added value products and carbon capture through Purple Photrophic Bacteria (PPB). These bacteria constitute the largest group of photosynthetic microorganisms that inhabit aquatic and terrestrial environments. They are very versatile microorganisms due to their complex metabolism since they can convert light energy into chemical energy through anoxygenic photosynthesis (in the absence of oxygen). To do this, they are capable of using very diverse substrates and producing materials with high added value such as bioplastics and certain proteins of industrial interest.

“Microbial electrochemical technologies require a multidisciplinary approach that, in the winning project, has been achieved thanks to the different profile of the contestants,” says Abraham Esteve-Núñez, principal investigator of the Bioe group. And he emphasizes: “To achieve this, we try to train researchers in technology transfer processes that integrate engineering, electrochemistry and microbiology.”

EDPR University Challenge is an international competition organized by the EDP Renováveis company, one of the world’s leading producers of wind energy. Its objective is to encourage the creativity of university students in the application of academic knowledge for the development of projects in the areas of marketing, business administration and engineering in the field of renewables. The projects are evaluated by an independent jury of university professors, company staff and specialists in these fields.

METland technology, awarded by the ISMET

METland technology, awarded by the ISMET

METland technology, awarded by the ISMET

The METland technology has been recognised with the Innovation Award, as announced last 14 September during the European Meeting of the International Society for Microbial Electrochemistry and Technology (EU-ISMET2020). The purpose of this award is to acknowledge the best technical innovation within the field of microbial electrochemical technologies as published between July of the previous year and the nomination deadline​.

“This recognition represents the support of the community for the technology developed by Bioe Group throughout more than a decade of multidisciplinary work”, Abraham Esteve Núñez said.

METland allows to treat wastewater in a sustainable way without energy costs and high efficiency to remove organic pollutants, nitrogen, and phosphates from urban wastewater. Different units already operate at different locations worldwide and can be integrated into small communities or isolated households, with a plant-based solution that increases their visual attractiveness.

The purpose of this award is to acknowledge the best technical innovation within the field of microbial electrochemical technologies as published between July 1st of the previous year and the nomination deadline​. Nominations for the awards are judged on a competitive basis by an awards committee and selected based on the quality and impact of the research or discovery.

iMEtland to the TOP EU biotech

iMEtland to the TOP EU biotech

iMEtland to the TOP EU biotech

The H2020 iMETland project has been chosen among the top three in Europe by experts at KETBIO, a funded initiative for the transfer of biotechnology research results. The proposal, that ranked in the second place, has been coordinated by Bioe Group.

The three winning projects have been chosen by KETBIO experts together with a commercial committee. To this end, more than 300 projects financed by European programs have been analysed, of which 79 have been thoroughly examined to select the ten finalists. According to the evaluators, iMETland is a “great application”with” a good growth potential in the environmental biotechnology markets”.

The iMETland project has shown that urban wastewater can be cleaned in a sustainable way and it is suitable for irrigation, without energy costs, by using bacteria that produce an electric current from pollutants.

IMETland units already operate at different locations and can be integrated into small communities or isolated households, with a plant-based solution that increases their visual attractiveness. The concept is ready for commercialization through the METfilter company, founded for this purpose by IMDEA Agua and the CENTA Foundation.

Biotechnology as the engine of the economy

KETBIO is an EU-funded coordination action under HORIZON 2020 for key enabling biotechnology research. The initiative has a goal to raise the European innovation capacity.
Biotechnology research is seen as a main driver in the circular economy by offering key tools for different fields, such as biorefining, marine and freshwater technologies, energy and waste conversion, food, feed and textile production, agriculture, among others.

KETBIO flagship projects interactive brochure